miércoles, 1 de febrero de 2017


"Lo más difícil de aprender en la vida
 es qué puente hay que cruzar...


 ..y qué puente hay que quemar."




Música: Rag'n'Bone Man - Human
Bertrand Arthur William Russell
 (18 de mayo de 1872 - 2 de febrero de 1970 )

sábado, 31 de diciembre de 2016

Otro año nuevo....

El 2016 ha sido un año lleno de grandes decepciones y grandes fracasos personales. Despido el año y me despido de gente que una vez creí que estaría toda mi vida a mi lado. Las razones ya poco importan. Tengo la sensación de estar a punto de cruzar una puerta y cerrar un circulo. Quizás sea para entrar en otro circulo y cometer los mismos errores de manera diferente.




Es muy posible que la vida sea eso, andar en círculos, salir de círculos, evolucionar, sobrevivir y seguir bailando mientras la música suene. 





 
Un nuevo camino se otea para el 2017. Si fraguará o no el tiempo lo dirá. Tampoco importa, eso no me define.


En esto descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo,




  y así como Don Quijote los vió, dijo a su escudero: la ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o poco más desaforados gigantes con quien pienso hacer batalla, y quitarles a todos las vidas,[...]




  

 Aprender eso fue doloroso. Gracias 2016.




 Gracias
 y 

 vete a la puta mierda

  








lunes, 30 de diciembre de 2013


 y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido



Me atreveré a llamar afortunado al Sr. Benedetti ya que le encuentra sentido al mundo entre esos brazos. En mi caso creo injusto cargar en los brazos, ya sean propios o ajenos, receptores o receptivos, el peso de una losa tan pesada como el sinsentido de este mundo. Sobre todo porque no tengo claro si el sinsentido es propio, compartido, o distante y ajeno.... o quizás un poco de cada una según la hora de día, la altura del sol, los vientos helados del norte. Y quien me asegura a mi si ese mundo es real, si es ficticio o si simplemente es onírico e imaginario o incluso imaginado.
En cambio, mis culpas y mis fracasos son más fáciles de entender, o al menos de asumir. Tener unos brazos donde refugiarte, de una manera no necesariamente romántica (pero también), a veces ayuda a tomar perspectiva. Pero sobre todo puede ayudar a retomar la confianza en la humanidad. Hablo de la humanidad como valor moral, como el deber de ejercer cierto comportamiento humanitario. Otros lo llaman decencia o empatia, aunque si me preguntan, para mi no deja de ser simplemente sentido común. Y finalmente debo claudicar ante la clarividencia del sr. Benedetti. Encontrar la manera de mantener un poco de decencia, humanidad, empatia y sentido común no es poca cosa y puede hacer que el mundo, además de ser más confortable, si tenga realmente sentido. Quizás el problema desde el principio es que no aprendimos a abrazar como lo hace Benedetti.  ¿Qué opinan?





  Abrir comillasLa confianza en la bondad ajena es testimonio no pequeño de la propia bondad.Cerrar comillas
MONTAIGNE, Michel de